Y ahora son todos lindos otra vez

Este espacio post partido lo debería ocupar una crónica de Marcelo Rodríguez, nuestra pluma estrella, quien nos dejó hace muy poco. En su homenaje, van estas conclusiones del partido de ayer con algo de lo que su conocimiento del mundo Boca me dejó.

La clara victoria ante Racing para revertir la serie y clasificar a semifinales cambió la imagen urgente que el fútbol y hasta muchos hinchas de Boca tenían del propio equipo…pero qué importa! Hoy es 24 de diciembre y las copas de este año nefasto para muchos se alzarán con una ancha sonrisa en el pueblo Xeneize. Al margen de sensaciones, es importante analizar qué y cómo se logró el haber cumplido el último objetivo del año.

Anoche Russo decidió recuperar el esqueleto de su equipo campeón y para eso recurrió a la vuelta a la titularidad de Franco Soldano y la imposición de Pulpo González como ladero eficiente de Campuzano en la mitad de la cancha. El 9 que no luce volvió a contribuir en la frescura y fluidez no solo de Carlitos como figura sino del ataque en general, ofreciéndose como referencia para los extremos que tuvieron una noche acorde a su nivel. Pudo haber convertido y no lo hizo, es aplicó a mejorar. Sin embargo, no debería haber dudas ya, en este equipo Soldano es titular y Russo debe ser consecuente con su pensamiento y dejar que el resto hable. En cuanto a González, otra víctima de un fútbol fugaz que olvida a los que no son tapa, sólo volvió a demostrar lo que vale un jugador de experiencia en una zona caliente de la cancha en un partido de alta exigencia. Tal vez esté al alcance del bolsillo ahora europeo de Benedetto, quien alguna vez lo tentó para tenerlo como decorado de su jardín, pero lo importante es que para Boca vale mucho más de las vueltas que hay que dar a veces para conseguir alguien con la personalidad necesaria para ponerse la camiseta y jugar.
Y queda el rival, ahora nuevamente menospreciado por la categórica calificación de la opinión popular. Lo cierto es que a este Racing los últimos buenos años con Cocca y Coudet le habían agregado una suerte de mística épica y, lejos de ser un equipo de los más temibles, fue una prueba para que Boca se sienta satisfecho de haber sorteado. Los últimos antecedentes lo marcan del modo más claro: en los últimos diez años Racing ganó 5 veces en la Bombonera y con la de ayer Boca llegó recién a 4 victorias en ese mismo lapso en su propia cancha ante un rival al que domina claramente en el historial general.
En definitiva Boca ganó porque jugó realmente bien y, de cara a lo que viene, Miguel parece haber reencontrado el equipo. Los títulos hablarán de una Nochebuena feliz, empezarán a jugar desde ahora con la posible final entre Boca y River y destacarán la mano fuerte del Consejo de Fútbol para tomar decisiones. Todo eso, lo saben Román, Miguel y compañía, es pura basura. Como marcamos a principios de semana, lo que anteayer era glorioso se había vuelto bochornoso. Y ahora son todos nuevamente hermosos.
Feliz nochebuena para todo el pueblo boquense. La casa (parece) estar en orden.

Gonzalo Suli

Periodista. De Cadena Xeneize para el mundo. Jefe de redacción de www.cadenaxeneize.com

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