Derrota alternativa

Boca regaló el primer tiempo y lo pagó caro. Lanús ganó 2-1 y preocupa que los suplentes no esten a la altura.

Lo mejor de la tarde fue antes del partido cuando Carlos Tevez levantó, tras más de 8 meses, el trofeo por la obtención de la Superliga que ganó Boca en Marzo contra Gimnasia (LP). Sin público, terminó siendo un tema protocolar que otra cosa, porque sin dudas se notó la falta de 50000 almas gritando el Dale Campeón mientras el capitán levantaba la Copa.

A la hora de hablar del partido hay un análisis rápido y uno más desarrollado. El primero dice que Russo tiene un equipo de calidad para pelear la Libertadores con algunos recambios y un grupo de suplentes que no son más que eso, jugadores de recambio que no parecen estar a la altura de las circunstancias.

El análisis más largo muestra en primer lugar lo que le cuesta al Xeneize jugar de local sin público, sin dudas el griterío del jugador número 12 es fundamental para propios y ajenos. Boca jugó el peor primer tiempo del 2020 donde no solo que no generó chances de gol, sino que nunca pudo hacer más de 2 pases seguido, Villa erró todo lo que tocó y Lanús, con un planteo inteligente se terminó llevando un 2-0 al vestuario que tuvo más efectividad que buen juego.

Nicolás Orsini fue el verdugo de la noche, primero anticipando a Andrada que esperaba la pelota y nunca atinó a salir y luego ganándole a Zambrano que no se entendió que quiso hacer sin encontrar nunca la pelota. El Xeneize agradeció el final de los primeros 45 minutos porque pudo terminar peor.

El equipo con mayoría de suplentes demostró no estar a la altura, muchos jugadores venían de no demostrar nada con Talleres y hoy volvieron a mostrar lo mismo. Faltó hambre de querer pelearle el puesto a cualquiera de los habituales titulares y sobró displicencia en el campo de juego.

En el complemento Russo fue astuto y mandó a la cancha a Cardona y Capaldo por Maroni y Diego González, que debutó, no lo hizo mal, pero se le notó la falta de ritmo. El colombiano desde el comienzo nomás demostró porque volvió y porque es titular, aportó manejo, claridad y generación de juego. Por el lado de “Nico”, con el habitual desorden, terminó aportando cosas interesantes.

A partir de ahí Villa levantó su nivel, Zarate encontró un compañero de generación y Wanchope tuvo más espacios para llegar con más claridad al área. Con pelotas paradas y desbordes de Villa, el local empezó a arrinconar al rival y de a poco empezó a inquietar a Morales que terminó siendo la figura del segundo tiempo.

A 20′ del final Buffarini entró por Jara y fue el otro que ayudó a que Boca termine mucho mejor de lo que empezó que terminó con Lisandro López de 9 generando 2 jugadas claves que pudieron ser gol.

Recien a los 40, tras una serie de rebotes, Ramón Abila la empujó abajo del arco para el descuento. El Xeneize pudo empatar con otro cabezazo del zaguero argentino pero Morales la terminó mandando al córner.

El Xeneize con estas 2 derrotas se complica la clasificación en la Copa de la Liga, pero sabiendo que lo importante arranca el miércoles en Porto Alegre donde veremos al 11 titular, excepto por Salvio que no va a llegar, y que Wanchope, con sus goles, pica en punta para reemplazarlo, como diría Juan Román Riquelme, en el inicio de la verdadera Copa Libertadores.

JotaPe

Periodista y Bostero.

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