La última noche del dueño del arco

No fue un partido más para Agustín Rossi. El arquero de Boca demostró anoche en Denver continuar con las dudas con las que terminó el semestre anterior. Justo en la que pudo haber sido la última noche en la que la tozudez del entrenador le gane a la insistencia dirigencial -y al clamor popular- en la idea que con Rossi y Sara es suficiente.

Al joven próximo a cumplir 23 años se lo vio tal como se lo describió en las horas previas por parte de quienes estuvieron cerca del plantel: con gestos inequívocos de preocupación, sin transmitir seguridad y -una vez terminada la tanda de penales- con una carga de frustración propia de alguien que se sabe cerca del colapso. A esa situación ha llegado por su presente bajo los tres palos, aunque sus allegados deslicen que los constantes rumores -en los que se afirma que Boca busca “calidad y seguridad” en su puesto- son lo que lo mantienen anímicamente caído y hasta con la idea de dejar el club.

Pero tuvo su noche Agustín antes de los penales y ahí es donde volvió a fallar. Porque no fueron muchos los avances de Colorado Rapids en el partido y, sin embargo, casi todos los tiros al arco terminaron en la red. Pudo hacer mucho más en el primer gol y ni hablar en el segundo. Sin embargo, hay dos situaciones que marcan mejor que ninguna de qué manera la inestabilidad emocional le está jugando en contra al ex Chacarita: a los 25 minutos Gashi desvió un tiro libre lejano y frontal que Rossi vio mientras volaba muy lejos del destino del disparo. Raro. A los 39, otra falta pero a 40 metros del arco lo mostraba cerca del punto del penal con el arco totalmente desguarnecido: Acosta apuntó bien y el travesaño salvó al arquero de un papelón.

La noche -su noche- terminó en los penales. Los cinco fueron adentro y solo en dos adivinó la punta: su cara de fastidio al terminar la tanda habla por sí sola. Motivos para preocuparse no le faltan, más allá del recurrente respaldo del entrenador, quien al terminar el partido manifestó estar conforme con el plantel actual...aunque dejó entrever que todavía “alguien puede llegar”.

Lo cierto es que hoy, a dos semanas del reestreno en la Copa Libertadores, el arquero que durante 50 de los últimos 53 partidos fue el dueño del arco Xeneize dejó dudas atajando. Y esto va más allá de sensaciones, estadísticas y confianza: Rossi será o no arquero para Boca, pero hoy está lejos de un nivel aceptable para un equipo con pretensiones.

 

Gonzalo Suli

Periodista. En Twitter @gonsul.

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